
El Centro Estatal de Monitoreo Ambiental anticipa una temporada temprana y refuerza la estrategia con barreras de alta tecnología y nuevos protocolos.Cancún, 22 de enero.- Quintana Roo se encuentra en una etapa de preparación crítica ante las proyecciones para la temporada de sargazo 2026.Según informó el hidrobiólogo Esteban Amaro, coordinador del Centro Estatal de Monitoreo Ambiental y Sargazos, se espera que este año sea muy similar al 2025, período que rompió todos los récords históricos con una biomasa estimada de 37.5 millones de toneladas métricas flotando entre África y el Golfo de México.Aunque el recale masivo aún no llega a las costas, el monitoreo satelital ha permitido identificar grandes acumulaciones que se desplazan desde el Atlántico central y el arco de las Antillas Menores, las cuales podrían comenzar a impactar con mayor fuerza en abril y mayo.El especialista explicó que el inicio de este 2026 ha sido atípico debido a que los recales comenzaron prácticamente a la par del año nuevo. Los recientes arribos observados en destinos como Mahahual, Playa del Carmen, Cozumel e Isla Mujeres entre el 5 y el 12 de enero no representan necesariamente el inicio de la gran mancha estacional, sino biomasa rezagada del año anterior que fue empujada por fuertes vientos de «surada» con rachas de hasta 65 kilómetros por hora.En entrevista con Radio Fórmula, destacó que una ventaja observada en ciclos anteriores, como en 2022, es que cuando el fenómeno inicia de forma prematura, también tiende a retirarse más temprano, lo que podría dar un respiro a las playas durante el verano.Para enfrentar este desafío, el Gobierno del Estado ha puesto en marcha la Estrategia para el Manejo Integral del Sargazo (Eemas) en estrecha coordinación con la Secretaría de Marina y los municipios costeros.Una de las acciones más relevantes de este año es la adquisición e instalación de más de 7,500 metros de barreras de la marca Desmi, consideradas líderes en el mercado por su capacidad de retención. De este total, 2 mil metros se destinarán a Tulum, mientras que el resto servirá para ampliar y reemplazar el equipo existente en puntos estratégicos como Puerto Morelos y Playa del Carmen, buscando incluso unificar los esfuerzos con las barreras privadas de los hoteles.Además de la contención física, Quintana Roo apuesta por la innovación científica y jurídica para transformar este problema ambiental en una oportunidad económica.Con la inclusión del sargazo en la Carta Nacional Pesquera, se han abierto las puertas a proyectos de economía circular que permiten el aprovechamiento del alga en la generación de biogás y fertilizantes agrícolas.El nuevo Centro Estatal de Monitoreo Ambiental permite ahora planear con meses de anticipación y optimizar el uso de recursos, consolidando al estado como un referente internacional en el manejo y aprovechamiento de esta macroalga, siempre bajo la premisa de que el fenómeno es una respuesta directa al cambio climático global.



