
La utilización del georradar cambia diagnóstico de socavones en diversas zonas de esta ciudad.
Por Alejandro García > Quequi
Cancún. Desde la incorporación del georradar en la Dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de Benito Juárez, el análisis del subsuelo de Cancún ha dado un giro significativo, permitiendo identificar con mayor precisión zonas vulnerables, dejando claro que el aumento en los reportes de socavones no responde a nuevos hundimientos, sino a una detección más profunda y oportuna de riesgos preexistentes.
Antonio Riveroll Ribbon, director de la dependencia dijo que, la implementación del equipo LMX‑200 GPR ha cambiado el enfoque con el que se atienden este tipo de incidentes. Anteriormente, los casos se evaluaban únicamente a partir de lo visible en la superficie y se resolvían con acciones inmediatas, como el relleno del área afectada, ahora, el análisis se extiende varios metros bajo tierra, permitiendo conocer las causas reales de cada afectación antes de intervenir.
El georradar tiene la capacidad de explorar hasta ocho metros de profundidad, lo que ha facilitado la detección de cavidades, acumulaciones de humedad, fallas estructurales en el subsuelo y daños asociados a ductos o infraestructura deteriorada.
Estas condiciones, que no podían identificarse a simple vista, están relacionadas principalmente con el flujo de agua subterránea, rellenos mal compactados en construcciones antiguas y el desgaste natural de instalaciones urbanas.
Protección Civil informa que, en promedio, se atiende un caso por semana, lo que ha representado entre ocho y doce diagnósticos en un periodo reciente de dos a tres meses; no obstante, subrayan que estos hallazgos corresponden a zonas que ya presentaban una problemática previa, pero que no contaban con un diagnóstico técnico adecuado.
Las autoridades también recuerdan que Cancún se asienta sobre suelo de tipo cárstico, característico de la Península de Yucatán, lo que hace natural la presencia de oquedades y cavidades subterráneas en distintas zonas de la ciudad, desde el norte hasta el sur del municipio.
Con la información obtenida hasta ahora, el siguiente paso de Protección Civil es dar un enfoque preventivo a la gestión del riesgo; el objetivo no se limita a responder a los reportes ciudadanos, sino a utilizar los estudios del subsuelo para anticipar posibles afectaciones, priorizar zonas vulnerables y coordinar acciones con otras áreas del ayuntamiento en materia de obra pública y planeación urbana.



