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La viuda del fundador de la naviera Ultramar, Sandra Marie Schmidt, realizó una declaración pública en la que expuso una serie de señalamientos relacionados con un presunto esquema de extorsión, fraude y daño patrimonial que habría afectado a la empresa y a su familia, tras el inicio de auditorías internas impulsadas por sus hijos, actuales responsables de la administración del grupo.
En entrevista exclusiva con la politóloga Odalis Gómez Millar, comentó que los hechos se remontan al momento en que los herederos de la empresa decidieron institucionalizar la operación mediante auditorías financieras, decisión que -según relató- habría generado resistencia por parte de Héctor Alejandro M.E., quien se desempeñaba como contador de la empresa. Schmidt sostuvo que a partir de ese proceso comenzaron a registrarse presuntas llamadas y mensajes de extorsión dirigidos a su hijo, en los que se le advertía que no continuaran con las auditorías y se lanzaban amenazas contra la familia y la empresa.
Afirmó que dichas comunicaciones habrían sido realizadas por una persona que se identificó como “licenciado Reyes” y que las amenazas incluyeron posibles agresiones físicas y afectaciones directas a la operación de Ultramar. Según su versión, el clima de intimidación se intensificó al grado de generar afectaciones emocionales graves en su hijo, así como un periodo de aislamiento familiar por temor a represalias.Schmidt también refirió que el entonces director general de la empresa, Arturo Báez, habría sido presuntamente intimidado en dos ocasiones por sujetos armados, quienes se le acercaron físicamente mientras se encontraba en su vehículo. Estos hechos, según indicó, motivaron finalmente la decisión de presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes.
En la entrevista, la viuda del fundador señaló que tras las investigaciones iniciales, las autoridades habrían identificado que las presuntas llamadas de extorsión provenían de un inmueble vinculado a Héctor Alejandro M.E. Posteriormente, indicó, se habría concretado su detención y, de manera coincidente, cesaron las amenazas, tanto contra su hijo como contra directivos de Ultramar.
La viuda sostuvo que además de los señalamientos por extorsión, las auditorías internas permitieron detectar presuntas irregularidades financieras que se habrían extendido por al menos cinco años, consistentes -según su versión- en transferencias indebidas, uso de empresas presuntamente fantasma y un esquema de “robo hormiga” que se habría agravado tras el fallecimiento de su esposo, fundador de Ultramar.En ese contexto, Sandra Marie Schmidt mencionó también a María Frine A.A., exempleada de la empresa con más de dos décadas de antigüedad, a quien señaló como presunta copartícipe en las irregularidades financieras. De acuerdo con su testimonio, María Frine habría tenido acceso a cuentas, sistemas de pago y dispositivos de seguridad financiera, lo que, en su versión, habría facilitado los movimientos observados durante las auditorías.
La entrevistada afirmó que ambos excolaboradores se encuentran actualmente vinculados a proceso y privados de la libertad por delitos que incluirían extorsión, fraude y daño patrimonial, y subrayó que será la autoridad judicial la encargada de determinar su responsabilidad conforme a derecho. Asimismo, rechazó las versiones que califican el caso como persecución política o violaciones a derechos humanos, al sostener que el procedimiento se desarrolla dentro del marco legal vigente.
Finalmente, Schmidt expresó que su pronunciamiento público tiene como objetivo -según dijo- proteger el legado de su esposo, la estabilidad de la empresa y a los cientos de trabajadores que dependen de Ultramar, al tiempo que hizo un llamado a la opinión pública a informarse a partir de los procesos judiciales y no de versiones no verificadas.
Interviene la FGE
La Fiscalía General de Quintana Roo mantiene abierta una investigación contra el exadministrador de la naviera Ultramar, Héctor Alejandro M.E., de 49 años, señalado como uno de los hombres de mayor confianza del fallecido empresario Germán Orozco Sarro, fundador del grupo.
El exadministrador es acusado de desviar 500 millones de pesos durante su gestión, aprovechando el vacío de poder tras la muerte de Orozco en 2021; no 140 millones de pesos (unos 7 millones de dólares) como se manejó en algunos medios de comunicación.
Las investigaciones ministeriales señalan que las presuntas irregularidades salieron a la luz tras un proceso de revisión financiera iniciado por los actuales accionistas, encabezados por Germán Orozco Schmidt, hijo del fundador, quien asumió un papel activo en la defensa del patrimonio empresarial, tras la muerte de su padre en 2021.
A pesar de recibir un sueldo mensual de 40 mil pesos (2 mil dólares, aproximadamente), Martínez Esparza llevaba un estilo de vida de lujo con propiedades exclusivas, vehículos de alta gama y viajes internacionales constantes.
Entre los bienes identificados por las autoridades se encuentran un vehículo Cadillac Escalade, un Porsche Cayenne y un BMW serie 7, así como varias propiedades en Cancún y la Riviera Maya, incluyendo un departamento frente al mar en la Zona Hotelera y una residencia en Puerto Cancún.
Desde la perspectiva de la familia Orozco, estas investigaciones representan un paso necesario para esclarecer el manejo de los recursos de Ultramar y proteger la viabilidad de una empresa estratégica para el transporte marítimo del Caribe mexicano.
Si bien las defensas de los imputados han rechazado las acusaciones y aseguran que se trata de procesos viciados, las autoridades judiciales han considerado que existen elementos suficientes para iniciar los procesos penales, los cuales continúan su curso conforme a derecho.
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