
Ciudad de México.
Este no es un simple incumplimiento. Es una red de corrupción pura que viola derechos laborales, evade impuestos y se burla de la ley bajo el cobijo de servidores públicos cómplices. A pesar de las constantes alertas, FUCXEM sigue ganando licitaciones amañadas. ¿Quién los protege? Es hora de señalar con nombre y apellido a los responsables de estos procesos de contratación: Ante ello, secretaría Raquel Buenrostro Sánchez, a nombre de los trabajadores explotados y de los mexicanos hartos de esta podredumbre, actúe con urgencia. Que Ublester Solorio, “El Chakita”, responda ante la autoridad por sus delitos. Basta de impunidad.



